Alimentación
El
ser humano, como ser universal, es energético y necesita de su energía en su
largo recorrido por el mundo; debido a los cambios climáticos, el ser humano ha
tenido que adaptarse a él y buscar nuevas formas de obtener energía, para
subsistir.
Los
alimentos son la fuente más rápida para obtener esta energía, que mantiene vivo
nuestro organismo y nos proporciona una temperatura corporal adecuada al medio
que nos rodea.
Según
investigaciones de antropólogos se ha llegado a la conclusión que el ser humano,
en sus primeros orígenes, era recolector (productos vegetales: frutas, Raíces,
Bayas e incluso carroña; productos de animales tales como huevos, miel…). También
se dedicaban a la caza de pequeños
animales, después del mesolítico (hace 10.000 años) comenzaron a cultivar.
Como
he dicho anteriormente, el hombre se ha adaptado a su entorno alimentándose de
acuerdo a ella, buscando la mejor forma de obtener energía y así poder mantener
un cuerpo sano.
La
alimentación ha sido y es objeto de estudio en distintos campos, tales como la
biología, la ecología, la ciencia de la nutrición; todos con un solo objetivo:
mejorar la calidad de vida de cada individuo de acuerdo a sus necesidades.
Es
importante que sepamos cuanta energía necesitamos y qué cantidad de nutrientes
debemos consumir para obtener esta energía, por ejemplo un deportista necesita
muchas más energía que un sedentario o la alimentación de un bebe no puede ser
igual que la de un niño de 7 años.
La
alimentación es primordial en los seres humanos y cada individuo tiene unas
necesidades básicas; de ello depende su existencia y su bienestar físico y
psicológico.
Hay
una frase muy conocida que dice así: “somos lo que comemos”
La
alimentación equilibrada nos aporta energía y nos previene de enfermedades.
Hipócrates
medico griego (considerado el padre de la medicina) decía: “que la comida sea
tu alimento, y el alimento tu medicina”. Nuestra genética lleva incluido un
código y esto es muy importante saberlo ya que de ello depende nuestra salud,
ya que un alimento no apto para ese individuo pueda ser el causante de una
enfermedad e incluso ser mortal,
Los
alimentos en general son organismos
vivos con una energía muy sutil, que aporta a nuestro organismo nutriente que
son necesarios. Esta energía también nos pone en contacto con nuestra mente y espíritu.
Los
orientales comenzaron a estudiar al
hombre hace mas de 5.000 años a través de la observación. Llegando a la
conclusión de que la psiquis y el alma están sanos si el cuerpo lo esta. Así, a
través de estas observaciones descubrieron que el “aura” es el reflejo del
estado de la mente y del espíritu, por eso es muy importante tener en cuenta el
aura de los alimentos, ya que esta nos da la información de la energía que
poseen.
Aura de los alimentos
Percibiendo
los colores del aura de los alimentos y conociendo sobre que órganos actúan, podemos
utilizarlos para fortalecer y desarrollar nuestro organismo, mente y espíritu. El
aura de los alimentos nos ayuda a recuperar nuestra salud, a estimular o
modificar nuestro estado de ánimo, a bajar de peso de forma armoniosa y
sosegada.
Cada
uno de los alimentos transmite su energía aúrica al cuerpo que lo consume, recuperándose
así nuestra aura, ya que está conectada
con los órganos internos. Es en ese fluir de energías de interior a exterior el
que nos permite observar cómo está
nuestra aura y qué mensaje está trasmitiendo a los demás.
Alimentos:
Semillas, nueces, brotes de soja, plátano, almendras, agua.
Beneficios:
eliminan el estrés, termina con el insomnio, agudiza la memoria, estimula la
eficacia, favorece la capacidad de análisis.
Psíquico:
confianza, autoestima, capacidad de concentración, termina con los bloqueos
emocionales, actitud positiva hacia nuevos proyectos.
Espiritual:
proporciona calma y serenidad, proyecta amor por la verdad, ayuda a desarrollar
la clariaudiencia.
Alimentos:
salsa soja, miel, maíz, arroz integral, garbanzos, lentejas, alubias, hierbas aromáticas,
retama, enebro.
Beneficios:
favorecen la diuresis, mejora los síntomas de la reuma, artrosis, ciática, gota, enfermedades hepáticas, limpia el aparato
digestivo.
Psíquico:
antidepresivo, estimula la armonía, la comprensión, relaja tensiones, elimina
fobias y temores, estimula la confianza en sí mismo y la alegría.
Espiritual:
ayuda a perdonar, a ser compasivo, activa la capacidad de comprensión para
facilitar la cicatrización de las heridas del espíritu, desarrolla: la
intuición, el presentimiento y la inspiración.
Alimentación:
pescado, avena, cítricos (limones, mandarina, naranja, pomelo), semillas de
girasol, kiwi, arándanos, germen de trigo, ciruela.
Beneficios:
estimula la regeneración celular, previene el estreñimiento, libera la piel de
impurezas, mantiene el organismo hidratado.
Psíquico:
activa mecanismos de defensa, ayuda a perdonar, fortalece la memoria, agudiza
la percepción.
Espiritual:
despierta la sensibilidad, la esperanza, ayuda el desarrollo de la telepatía.
Alimentos:
mariscos, peras, uvas, chocolate, miel, zanahoria, melocotón, pescado azul, ginkgo.
Salvia.
Beneficios:
regulación de la actividad hormonal, activación del lívido, relajación muscular
y nerviosa.
Psíquico:
disuelve bloqueos psicológicos (complejos, culpas, miedos), activan la creatividad,
aumentan la sensibilidad, aumentan la autoestima, activa emociones como la
alegría, el coraje, el orgullo.
Espiritual:
apertura de la conciencia hacia el plano espiritual.
Alimentos:
sal, sésamo, carne roja, carne de ave (pavo), pescado (atún), huevos, arroz
integral, jengibre, espinacas.
Beneficios:
reconstruyen los tejidos en caso de lesiones, aumentan la masa muscular,
activan la circulación, en los niños y adolescentes favorecen el crecimiento,
Nota: las carnes rojas por
su contenido en colesterol LDL y su alto
contenido en grasa saturada, deben ser consumidas con moderación.
Psíquico:
aumenta la autoestima, aumenta su energía vital, aumenta la seguridad en sí
mismo.
Espiritual:
es la energía de la fuerza, despierta habilidades y talentos latentes, trasmuta
la energía creadora.